Despedida a una de los nuestros Mª Jesús Millán, podremos dudar si un alumno está para promocionar o no, si un compañero se quiere coger un grupo u otro, si alguien quiere la coordinación de un plan, de un tramo…pero en lo que todos estamos de acuerdo, en lo que no hay ninguna duda, es en tu valor como persona, compañera y docente, ya que sabes como pocos, ayudar, ponerte en el lugar de los demás, mostrar una empatía tan necesaria como la aptitud pedagógica que muestras cada día, sin poner una mala cara, porque aunque hayas tenido un mal día no se te ha notado.Eres el claro ejemplo de lo que significa y dignifica nuestra profesión, saber sacar la mejor versión del alumnado, en tu caso, con un público con limitaciones, al cual has hecho mejor, más capaz y autónomo, hasta dónde has podido llegar, enseñando sobre todo no de cabeza a cabeza, sino de corazón a corazón.Te vas pero se queda tu sonrisa, tu andar acelerado por los pasillos, tu actitud positiva para afrontar esta compleja y apasionante labor de enseñar.

GRACIAS POR SER UNA MAESTRA ESPECIAL